Nieve, auroras boreales y temperaturas bajo cero… probablemente estas sean algunas de las primeras cosas que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en Noruega. Pero ¿qué pasa si te digo que este país también puede convertirse en un destino único para disfrutar del verano?
Durante los meses de verano, Noruega se transforma por completo: los paisajes se llenan de verde, los lagos y el mar invitan a darse un baño y los días parecen no terminar nunca. Y Bergen, conocida como la puerta de entrada a los fiordos noruegos, es un lugar fantástico para descubrir esta otra cara del país.
Si viajas a Bergen este verano, aquí encontrarás 10 planes para disfrutar de esta ciudad totalmente gratis.

1. Hacer kayak gratis
¿Alguna vez has querido probar el kayak pero el precio del alquiler te ha echado para atrás?
En Bergen existe una opción muy especial: Green Kayak, una iniciativa que permite utilizar un kayak gratuitamente a cambio de recoger la basura que encuentres durante el recorrido.
Puedes encontrarlos en el Norwegian Fisheries Museum. Solo tienes que coger el equipo, salir a remar y aprovechar la ruta para ayudar a mantener limpia la costa.
Naturaleza, deporte y una pequeña contribución al medioambiente: todo en uno.
Consejo: comprueba antes de ir la disponibilidad y las condiciones del servicio, ya que pueden variar según la temporada. Encontrarás más información en su web oficial.

2. Disfrutar de un concierto gratuito al aire libre
El verano también llena Bergen de música. Durante esta época se organizan diferentes conciertos y eventos gratuitos al aire libre, especialmente en parques, plazas y otros espacios públicos.
Queremos destacar especialmente los conciertos de la Bergen Filharmoniske Orkester, que suelen celebrarse en agosto en un escenario tan especial como Nygårdsparken.
La programación cambia cada año, así que si estás preparando tu viaje, te recomendamos consultar su página oficial para conocer las fechas y programas disponibles durante tu visita.
El plan es sencillo: coge una manta, algo de beber y busca un hueco en el césped. Después, solo tendrás que sentarte y disfrutar de música en directo mientras aprovechas uno de esos días de verano en los que parece que el sol no quiere marcharse.

3. Bañarte en el fiordo noruego
¿Te atreverías a bañarte en Noruega? ¡Es un reto que vale la pena probar!
Puede que la temperatura del agua te haga pensártelo dos veces, pero durante el verano encontrarás diferentes zonas de baño gratuitas en Bergen y sus alrededores donde podrás darte un chapuzón en las aguas del fiordo bajo el sol.
Una de las opciones más céntricas es Nordnesparken, a pocos minutos a pie del centro de Bergen. Junto al parque encontrarás una zona rocosa habilitada para el baño, con escaleras que permiten acceder directamente al agua y nadar en pleno mar del Norte.
Si prefieres una playa de arena, puedes dirigirte a Marineholmen, muy cerca del centro y especialmente popular entre los locales durante los días soleados.
Por último, si quieres opciones más aventureras, puedes dirigirte a playas como Hellesenet o Vestrefjære, rodeadas de naturaleza y vistas únicas.
Porque bañarte en Noruega, con el mar y las montañas como paisaje, no es precisamente una experiencia que puedas vivir todos los días.

4. Hacer una barbacoa al aire libre
Una de las mejores formas de disfrutar del verano noruego es comer al aire libre. Así pues, compra unas pølser —las famosas salchichas noruegas— y busca un lugar junto al fiordo donde disfrutar de una barbacoa.
En Bergen encontrarás diferentes zonas habilitadas para hacer barbacoas, y sino también puedes comprar una engangsgrill, las pequeñas barbacoas desechables que encontrarás en muchos supermercados durante el verano.
Eso sí, hay algo que debes tener en cuenta: durante los meses de mayor riesgo de incendios, no está permitido encender fuego libremente en bosques y zonas naturales. La buena noticia es que existen lugares especialmente preparados para hacer barbacoas, que pueden utilizarse siempre que no haya restricciones extraordinarias por riesgo de incendio.
Ahora ya sabes: busca una zona habilitada, prepara tus pølser y disfruta de una auténtica comida de verano al estilo noruego.
5. Rema en canoa gratis
Durante el verano, varios lagos ofrecen la posibilidad de remar en canoa completamente gratis. Sin duda, debemos recomendaros Skomakerdiket, un pequeño lago situado en Fløyen, la montaña más famosa de Bergen.
Para hacer la actividad n o necesitas llevar ningún equipo, allí alquilas gratis la canoa, los remos y el chaleco salvavidas, sin necesidad de reservar previamente.
El servicio está disponible durante los meses de verano, aunque las fechas y horarios pueden variar cada año, por lo que te recomendamos consultar la información actualizada antes de tu visita.
Y lo mejor de todo: no necesitas experiencia previa para disfrutar del paseo.

6. Disfrutar de las noches interminables
Una de las mejores cosas del verano noruego son sus larguísimas horas de luz.
Aunque Bergen no se encuentra dentro del Círculo Polar Ártico y, por tanto, no tiene sol de medianoche en su totalidad, durante las semanas alrededor del solsticio de verano el sol se pone muy tarde y vuelve a salir pocas horas después.
Esto significa que puedes salir a pasear a las 00:00, sentarte junto al agua o contemplar el atardecer y todavía sentir que el día no ha terminado.
Es una de esas experiencias que hacen que visitar Bergen en verano sea completamente diferente al invierno.
Y lo mejor: es gratis.
7. Acampar gratis en la naturaleza
¿Te imaginas despertarte en plena naturaleza noruega sin pagar por un alojamiento?
Gracias al allemannsretten, el derecho noruego de acceso a la naturaleza, en determinadas circunstancias es posible acampar gratuitamente en zonas de naturaleza abierta. Además, organizaciones como BUA ofrecen material deportivo y de ocio de forma gratuita, lo que puede facilitar todavía más la experiencia.
Para saber cómo funciona BUA y qué material puedes encontrar, puedes consultar nuestro post específico próximamente disponible.
Eso sí, no significa que puedas plantar la tienda donde quieras. Existen normas y restricciones, especialmente en zonas protegidas, por lo que conviene informarse antes de montar el campamento.
Si eliges correctamente el lugar, dormir rodeado de bosques, lagos y montañas puede convertirse en una de las mejores experiencias de tu viaje a Noruega.

8. Tomar el sol en Vollane
¿Quién dijo que Noruega no es un destino de playa?
Cuando sale el sol en Bergen, los locales no pierden ni un minuto y acuden a Vollane, una explanada de unos 2.500 metros cuadrados de césped junto al fiordo, perfecta para aprovechar al máximo los días de verano.
Lleva algo de comer, tu toalla y unas buenas gafas de sol y disfruta allí de un día de verano noruego bajo el buen tiempo.
9. Pasear por Bryggen y el puerto
No puedes visitar Bergen sin perderte por Bryggen, el famoso conjunto de casas de madera situado junto al puerto.
Pasea entre sus características fachadas, adéntrate en los pequeños callejones que se esconden detrás de los edificios y continúa hasta el puerto de Vågen.
Durante el verano, esta zona adquiere un ambiente especialmente animado: los barcos llegan y salen del puerto, las terrazas se llenan y las calles del centro cobran vida.
Y si no te importa gastar un poco, puedes comprarte un helado o sentarte a tomar algo en una de las terrazas de Bryggen para complementar la experiencia.
10. Ver el atardecer
Terminamos la lista con uno de nuestros planes favoritos: buscar un lugar bonito desde el que contemplar el atardecer. Nosotros recomendamos hacerlo desde la playa, junto al agua.
Durante el verano tendrás muchas más oportunidades para disfrutarlo gracias a las larguísimas horas de luz. Puedes llevar algo de comer, extender una manta y esperar tranquilamente a que el cielo se inunde de tonos rosados, lilas y magenta, creando un paisaje precioso sobre el fiordo.

Disfruta de Bergen en verano sin gastar dinero
Bergen puede ser una ciudad cara, pero eso no significa que tengas que gastar mucho para disfrutar de ella.
Kayak, canoa, baños, barbacoas, conciertos, acampada, largas horas de luz y paseos por la ciudad son solo algunas de las posibilidades gratuitas que encontrarás durante los meses más cálidos del año.
Así que prepara la mochila, mete el chubasquero —estás en Bergen, después de todo— y aprovecha al máximo el verano noruego.
Porque cuando la naturaleza es la protagonista, no necesitas gastar una fortuna para vivir grandes aventuras.
